Musk con cohetes, Trump con discursos,
uno va a Marte, el otro tira impulsos.
Uno vende sueños con cables y acero,
el otro vende miedo vestido de “héroe”.

Dicen que son genios, líderes, jefes,
pero el barrio no compra billetes que ofreces.
Suben las cifras, bajan los sueldos,
y el pueblo mirando desde los cielos.

Musk quiere bots, fábricas sin gente,
Trump quiere muros, banderas al frente.
Pero en esta esquina, la vida es distinta,
acá no caben promesas extintas.

Rompen la bolsa, inflan burbujas,
quiebran la mesa pa’ ver quién se empuja.
El rico más rico, el pobre en la ruina,
mientras ellos juegan desde la cima.

Pero el barrio recuerda, el barrio anota,
que el poder sin alma se pudre y explota.
Y aunque parezca que todo lo aplastan…
un día, la calle también los desgasta.

Deja un comentario

Latest Articles